Apoyándose en el uso de acelerómetros y giroscopios, Microsoft ha desarrollado un algoritmo matemático que permite compensar el movimiento (a veces imperceptible) de las manos del fotógrafo a la hora de capturar una imagen y así evitar que las fotos salgan movidas.
Teniendo en cuenta los movimientos, el algoritmo calcula la imagen que se quería captar con la cámara inmóvil, reduciendo así al mínimo la posibilidad de obtener una foto borrosa, movida y con falta de nitidez.
Actualmente la tecnología se está probando con un dispositivo externo adaptado a la cámara, pero se confirma que ya Microsoft se encuentra trabajando en la miniaturización de los componentes necesarios para integrarlos directamente dentro de las cámaras fotográficas.
En la imagen, puede verse un ejemplo de lo que es capaz de conseguir el algoritmo en cuestión.
Via: Gizmodo